Dicen que cada quien entrega lo que lleva en el corazón.
Y estos aretes vienen cargados de amor, transformación y significado.
Su diseño no fue dejado al azar: cada corazón nace de la unión de alas inspiradas en la hormiga reina, esa que en un momento único de su vida decide arrancarse las alas para comenzar una nueva historia.
En esta joya, las alas se transforman en símbolo de amor propio, renacimiento y fuerza interior. Una pieza para mujeres que han cambiado, que han soltado, que han vuelto a empezar… y que siguen brillando con el corazón abierto.
Estos aretes están elaborados en bronce enchapado en oro de 24k y cada pieza está engastada con circones que aportan luz, brillo y delicadeza.
Una joya con forma de corazón, pero con alma de reina.
